El fútbol en Córdoba

Por Profesor Maximiliano Agüero

Hace más de un siglo, en nuestra ciudad comenzó a rodar una esfera impulsada por los pies, cerca de los talleres de reparación y mantenimiento de los trenes. Si bien no se sabe a ciencia cierta el día exacto, sin lugar a dudas se puede decir, que fue traído por los ingleses que trabajaban en la construcción del tendido de la vía férrea de todo el país y que llegaron por estos parajes alrededor de 1870.
 Los cordobeses que observaron por primera vez este juego lúdico, sorprendidos por esta actividad, bautizaron a los jugadores como “ingleses locos” por dos cuestiones que no entendían de los extranjeros: en primer lugar, cómo se divertían varias personas corriendo tras una pelota y, en segundo lugar, la más llamativa, no entendían cómo estos adultos se vestían como niños (recuerden que en aquellos años lo común de la gente adulta era vestir camisa, saco, pantalón largo y zapatos; mientras que los niños vestían remera o camisa, zapatos y pantalón corto).
En 1882 se origina oficialmente el primer club de nuestra ciudad, fundado íntegramente por directivos y empleados jerárquicos ingleses del ferrocarril, el CORDOBA ATHLETIC CLUB (aún hoy existe, ubicado en la esquina de Argarñaraz y Murgia y Copina en barrio Jardín), que abre sus puertas solo a personas de la comunidad británica y a gente adinerada de nuestra sociedad. Siendo las reuniones en idioma inglés y la única bebida permitida el té en la “five o’clock” (cinco de la tarde). Los primeros deportes además del fútbol que se practicaron en esta institución fueron: el cricket, el crocket, el golf y el tenis, ubicada en el predio de la quinta de Los López en barrio General Paz (hoy sería aproximadamente entre las calles Viamonte, Roma, 25 de Mayo y Rosario de Santa Fe).
Los pobladores de nuestra ciudad fueron descubriendo primero, conociendo después y apasionándose años más tarde, para alrededor del año 1900, formar los primeros equipos completamente criollos. El más reconocido de aquella época y que hoy existe en nuestra actualidad es el club Atlético Belgrano, fundado el 19 de marzo de 1905, en barrio La Toma (hoy barrio Alberdi) por niños de la zona, entre los que se encontraban Nicolás Flores, Ramón Quiroga, Telmo Baigorría y los hermanos Nicolás, Balbino y José Lascano, quienes a la sombra de un algarrobo en la calle Caseros 685, muy cerca del colegio Santo Tomás, dejaron constituido un equipo de los más poderosos del interior del país.
A partir de la llegada del ferrocarril muchos equipos se formaron pero pocos son los que han perdurado a lo largo de la historia. Unos de ellos, fue formado por un grupo de jóvenes trabajadores del taller del ferrocarril Central Córdoba, entre los que se encontraba un inglés llamado Tomás Lawson (ex jugador del Accrington Stanley y del Blackpool de Inglaterra) que junto a otros empleados de los talleres se congregaron en la histórica Biblioteca Popular Vélez Sársfield situada en la calle Lima y Félix Frías de barrio General Paz. Sentando las bases del Club Talleres Central Córdoba (hoy Club Atlético Talleres) con casaca morada y blanca a bastones verticales; esta novel institución rápidamente se convirtió en las más poderosas de nuestra ciudad ya que reclutaba a los mejores jugadores, ofreciéndoles trabajo en el ferrocarril.
Pero no fue el único club que se formó por empleados del ferrocarril Central Córdoba, ya que en 1918 Ramón Isleño y Guillermo Dundas (ambos dirigentes del Club Atlético Central Córdoba de Rosario) llegan a nuestra ciudad a capacitar a los cordobeses en la sección locomotora, ubicadas en barrio Alta Córdoba, y fomentan la creación de una nueva entidad. La cual nucleara a los operarios y sus familias en un Instituto social y deportivo que en sus inicios se denominó Instituto Ferrocarril Central Córdoba, que para 1924 cambia su denominación de Ferrocarril por Atlético.

Sin lugar a dudas la llegada del tren a Córdoba fue importantísima, no solo por el avance y crecimiento que esto significó en nuestra ciudad, sino que trajo además, entre sus vagones, el deporte más lindo que haya existido en la historia de la humanidad